En lo comienza a convertirse en un clásico de este rincón en el mundo, les dejo un par de links con asuntos que pensé durante la semana.
Primero, un excelente posteo de Ignacio Umán acerca de las neuronas espejo y su correspondencia con... la hinchada de Boca. Siendo quien esto escribe simpatizante acérrimo de dicho equipo no pude dejar de encontrar felicidad en la derivación de Nacho.
Además lo relacione con los fenómenos emergentes. En un recital, nadie podría señalar quien comenzó a corear una canción que nos moviliza (en algunas ocasiones he visto a quien, al parecer, dio el puntapie inicial -para seguir la metáfora futbolera-, pero no se puede estar 100% seguro). Solo ocurre. De aquí salte al 2001, recorde el cacerolazo y me pregunte cómo se dio el que todo el mundo saliera a la calle. ¿Quién empezo? ¿Qué se necesita para que una persona se siente impelida a sumarse a tamaña manifestación popular? Hay un umbral, variable, en el que una persona hace determinada cosa. En algunos casos el umbral es bajo, esas personas son las que están primeras en una marcha, mientras que otras necesitan ver una movilización importante para sentir la necesidad de salir tambien. Tema para la discusión, seguramente.

Acá va otro acerca de la velocidad con la que nos manejamos en la Red. Leemos todo rápido, saltamos párrafos, buscamos palabras claves que nos guién, para tratar de estar en varios lugares a la vez. Es como si, en un fiesta, tratarámos de estar en todas las conversaciones al mismo tiempo. Tantas cosas pasan en la Red que tenemos miedo de quedarnos afuera de alguna de ellas. Multitasking, le dicen.

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