20.5.08

Jugar a todas las puntas

En la tapa de hoy Clarín, en vista del respiro que le dio el Gobierno, le bajo el nivel de horror al paro del campo. "El campo levanta el paro y convoca al paro del 25". Esto y decir que CFK salió victoriosa es casi lo mismo. El Gobierno, por su parte, analiza el permitir la adquisición de parte del Grupo de parte de Cablevisión pero a la vez flirtea con Carlos Slim, el maganate mexicano que quiere hacer pie en las comunicaciones de nuestro país.

Volviendo al campo, Crítica de la Argentina titulo "Un acto de fe" con un foto que obviaba cualquier palabra: los popes de la protesta de rodillas. Juegan, irónicamente, con el deseo del ex presidente (secreto a voces en los pasillos oficiales) de ver al campo de rodillas. Dentro del diario podemos ver una nota del consultor Artemio López en donde practicamente acusa al campo de haber contribuido a la pequeña espiral inflacionaria que sufrió la canasta básica las últimas semanas. Razón no le falta. Y ve, también con justicia, que el apoyo que la sociedad le brindo al campo hasta ahora se ira difuminando en tanto y en cuanto continuen con una posición intransigente y no-negociadora.

Para terminar con está -breve- recorrida por los medios quiero señalar el nuevo dominical Mirada al Sur. Oficialista por donde se lo mire, con una diagramación que recuerda al vetusto La Prensa, enfrenta sin tapujos al campo. Dice que la Presidenta va a resistir y vuelve con el viejo discurso que ve en los huelguista y en los bloqueos a sujetos y actitudes pro-golpistas. Ah: trae una nota en la que recuerda los 10 años sin Alfredo Yabrán, a la que le dedica en vez de unas líneas toda una doble página. Y todavía no tiene página de Internet, algo que Crítica tenía antes de salir a la calle. Es irónico, más pensando que Carlos Polimeni recuerda una anterior versión de Sur que intento, durante unos meses allá en las postrímerias de los 80, disputarle el mercado a aquel Página/12 de Lanata, y señala que el error fue enfrentar una nueva forma de hacer y entender el periodismo desde -por momentos- formúlas antiguas. ¿La historia se repite? Cabe aclarar que el único mercado que pretende pelear es el de Pérfil, ya que Crítica (el diario de Lanata hoy) sale todos los días y Página/12 ya es oficialista en su discurso.

18.5.08

No podemos vivir sin fútbol

Descubrí que Radio Continental tiene una frecuencia en FM (104.3) donde retransmite su programación. Esto va en contra de las normas del COMFER así que no durará demasiado tiempo. Pero traé aparejada una ventaja: los partidos de fútbol. Hoy por hoy muchos de los que escuchan radio lo hacen a traves del celular o el MP3. Y si es un partido la "necesidad" de oir la transmisión se convierte en acuciante.

La tecnología, o, en este caso, la técnica (tecnología aplicada con prácticas determinadas que podrían ser unas pero tambien otras) se reinventa por necesidad. La radio FM requiere menos espacio y es más sencilla que la AM, por lo que permite incluirla es los pequeños aparatos mencionados más arriba. Este hecho tecnológico repercute en las prácticas y hace que las empresas que dependen de estas busquen nuevas formas de llegar al consumidor.

12.5.08

Nuevos viejos medios

Leo la nota que Miguel Bonasso publica en Crítica de la Argentina el último domingo acerca del debate por la nueva Ley de Radiodifusión (ahora Medios Audioosivuales) y encuentro algunos síntomas de anteojeras ideológicas o, como minímo, falta de visión de alcance.

Habla de la imposibilidad de alcanzar la publicación por parte de los particulares que no tengan un capital importante detrás, lo cual es cierto en los medios tradicionales como la TV y los diarios. Pero se olvida, en primer lugar, de un fenómenos hoy cercano a lo marginal pero no por ello menos importante, como lo es el de las radios comunitarias, o zonales, que permiten acceder a la grilla de programación de dicha emisora por un coste minúsculo. Pero olvidemonos de este fenómeno que no todos conocen.

¿Y los blogs? ¿Qué le impide a un Juan Nadie cualquiera publicar en la Web? Sí, ya se: la analfabetitud digítal. Pero, ¿qué es más fácil, conseguir la plata para publicar un diario o aprender a publicar en un blog? Por supuesto que el alcance es mucho menor, pero las posibilidades, en teoría al menso, son ilimitadas. Texto, video, audio, presentaciones... ¿qué más se le puede pedir a un medio, digítal o impreso? Que Bonasso no haya pensado en esto puede significar que 1) no conoce lo suficiente sobre la Web, 2) que no le parece relevante para producir cambios en la comunicación y, más importante, en la sociedad, 3) que si las conoce y por razones de necesidad periodística no las incluyo, o sea, que no para armar su argumentación estas posibilidades eran peligrosas.

Y después señala, horrorizado, que sólo el 25% de los ciudadanos porteños se informa a través de diarios y revistas y el resto lo hace vía medios electrónicos, especialmente la TV y la radio. Me pregunto: ¿cuál es el problema? Veo como él, que no somos ya esa otrora potencia intelectual del habla castellana, y me provoca pena. También quisiera que la gente lea más. Pero mis sentimientos y gustos no están en disucusión sino la pluralidad de los medios de comunicación. El problema, claro está, no es que no lean diarios y revistas sino que consuman ESTA televisión y ESTA radio. Obvio, también los medios impresos entran en la categoría despectiva ESTA. No es tan importante los medios que consumen sino el contenido que estos proveén. La lectura no es buena por una cuestión de orgullo dentro del concierto latinoamericano de conciencias sino porque desarrolla la capacidad crítica. Pero no de los diarios y revistas que pululan por ahí. Aunque si los contenidos de los medios electrónicos fueran de mayor cálidad esto redundaria solo en mejoras para la democracia que pugnamos por conseguir realmente.

La esperanza reside en la siempre en crecimiento World Wide Web: aquí, en las batallas que pugnamos todos los días por convertir el contenido en algo público, algo a lo que todos puedan acceder pagando el menor impuesto al tránsito posible por las autopistas de la información. Aqué es donde libraremos la batalla, una de las tantas en una guerra que no estoy seguro que alguna vez acabe, por el cambio de paradigmas, por pasar del régimen de la propiedad a la panacea (ni tanto tampoco... mis dedos se dejan llevar por el optimismo exagerado a veces) de la colaboración.

5.5.08

La demonización de Google

Las clases del Taller de Datos discurrían con la normal laxitud y "caras de vaca" de siempre, hasta que el tema fue Google y la visión fue demasiado optimista para los ubamarxistas de siempre. Descalificativos aparte, y sin tanto optimismo como se acuso, aca les dejo las dos clases según la pluma de Alejandro Piscitelli en el blog de la catédra y una editorial del decano de los periodicos electrónicos argentinos, el ILHN.




Es increible ver como este tema enciende pasiones encontradas que, en la mejor tradición argentina, plantea dicotómicas discusiones de un nivel argumental no mayor a Boca vs. River, UCR vs. PP, Coca vs. Pepsi, Soda vs. Redondos... y la lista es interminable.

Me sumo a la ¿demanda? de Guadalupe: tenemos que complejizar el analísis. Y si, hay que dar voz a todas las voces. Obvio, negar con la cabeza sin siquiera levantar la mano (como ocurrio en el último teórico con, al menos, una persona que observe) no suma nada a la discusión.

Lo más evidente es que Cassin escribe sobre un tema marketinero con propósitos marketinero, manteniendo posiciones maniqueas que la acercan mucho a la dupla Dofman-Mattelart de "Como leer al Pato Donald".

¿Es posible que Google trabaje para la CIA? Totalmente, pero eso no desecha de plano la posibilidad de realizar un análisis concienzudo y PRODUCIR y no REPETIR una respuesta archiconocida.


¿Es tonto llevar el perro al trabajo? ¿A alguien le importa? Evidentemente no es tonto, como minímo, para el dueño del perro. Y si algo tan nimio mejora el trabajo, bienvenido sea.


¿Qué estamos discutiendo, este mundo o la utopía que no llega nunca? ¿Queremos hablar de revolución toda la vida o cambiar algo a la vez que nos vaya bien?


Google tiene sus puntos oscuros, empezando por sus ansías de fagocitarse toda empresa que le dispute el mercado. Pero, si de universalismos hablamos, la Revolución Francesa tenía infulas grandilocuentes y no por ello le dejamos de reconocer sus logros -a la vez que señalamos sus errores.

Menos caretas y más caras, que sino vamos a declamar y declamar hasta quedarnos sin aire.