30.11.07

Lo nuevo y el archivo

Algunos ideas edge-of-your-seat-kind-of que estuve remoloneando con respecto a 'lo nuevo'. Boris Groys (entre otros, lo cual no deja de ser irónico) se pregunta a que llamamos 'nuevo' hoy en día. Hay una constante búsqueda de la novedad que, en la mayoría de los casos, no es más que un collage de anterioridades.

Leo, en el reciente libro "La utopia de la copia" (Interzona, Bs. As., 2007) de la ensayista alemana Mercédes Bunz que lo nuevo, lo revolucionario, hoy, tiene que ver con la copia digital. En una cultura en donde aquello creado, aquello que ostenta siquiera una pequeña diferencia con respecto a lo que lo precede, se considera como novedad, aparece la copia digital, la posibilidad de copiar todo como una forma de subversionar la realidad. Justamente en ésta palabra, subversionar, se enconden varios significados que se cruzan, conversan, y más que conversar discuten entre si: a la idea de rebeldía, de estar contra el orden establecido, se le agrega a contrapelo (bejaminianamente, si quieren) otra que habla de versionar la realidad, de hacerla distinta, de rebajarla a fuerza de repetirla. Y aquí hay algo que nos habla.

Justamente utilizamos el archivo como una forma de convertir eso que paso en lo que será. Es Bunz la que trae a la memoria la presentación de la artista apropiacionista Sherri Levine que reproduce en After Walker Evans fotografías de un norteamericano, enviado por el gobierno de ese país a retratar la vida en las granjas y que termino retratando la pobreza y la desolación que rodeaban a éstas. A su vez en los '70 Richard Prynce (otro apropiacionista) hizo lo propio y Levine lo repitió. Lo que en Evans era the naked truth, en Prynce se convierte en denuncia y arte y con Levine en ironía, desplazamiento. Una crítica, tal vez, a la manía por basar todo en los archivos. Los archivos documentan los vencedores, lo pasteurizado, lo que debería pensar y no lo que pienso. Esto es lo que sostiene, no exactamente con éstas palabras, J. B. Alberdi en "Grandes y pequeños hombres del Plata" (Editorial Punto de Encuentro, Bs. As., 2007). La historia está en el sentir de los pueblos, no es los escritos de sus ideólogos.

¿Hay lo nuevo de lo nuevo o lo viejo de lo nuevo? ¿Es todo copia de la copia? La copia es nuestro destino, recien ahora estamos comenzando a vislumbrar, con un vértigo de novela, el enfrentarse a toda la cultura que vino y que está viniendo. Está en nosotros aprender, a trompicones, a analizar (en la práctica, siempre en la prática) éstas copias constantes que generamos y se nos generan. Cuando la vida está copiando al ready-made como mecanismo de defensa, más que otra cosa, ante la proliferación de objetos que escapan de nuestras capacidades tanto cognitivas como económicas. Este es el reinado de las cosas que no terminamos por acepta. Para bien, porque en las cosas está lo humano y la posibilidad de encontrar algo nuevo entre los trastos viejos.


26.11.07

La desaparición de la Ballena Franca

Video realizado por chicos de la Escuela Media Nº 6, "La Simbólica", de Banfield (2º 3 a cargo del profesor Roberto Schimkus), cerca de los pagos. Un acercamiento minimalista y austero que destaca por la expresividad. Me hicieron pensar a mi, que no soy un tipo demasiado preocupado por el medio ambiente. Hay más que periodismo en la comunicación, muchachos.

23.11.07

Modos de ser

Pierre Levy, en su libro, "¿Qué es la virtualización? (Bs.As., Paidós, 1999), habla, para entrar en tema, de distintos modos de ser. A continuación, mis notas acerca de estos modos, que les aclarará las ideas a más de uno:

Levy divide los modos de ser (de las cosas, de los hechos) en 4:

a) Todas aquellas posibilidades que tiene un objeto: infinitas, multiples. Tiene que ver con la forma;
b) Esas posibilidades efectivizadas, realizadas: una biróme, por ejemplo, es de UNA determinada forma, pero potencialmente podría ser de muchas;

(En la parte inferior del cuadro) Hablamos de subjetividad porque no nos referimos a sustancias, o los objetos, sino a las ideas, deseos, relacionados con estos.

c) Implica un multiplicidad de subjetividades: uno virtualiza cuando se pone en el lugar del otro. Por ejemplo: en el caso de la publicidad, aquel que quiere vendernos un producto se pone en el lugar del cliente potencial y se plantea que es lo que le interesa, que lo mueve: estos son ideas, deseos que están latentes. Un ejemplo: Un teléfono celular puede ser de otro color, con tapa o sin (Potencial). Lo virtual de ese teléfono estaría dado por el halo de deseos, las potencialidades de ese teléfono, los distintos usos que le podemos llegar a dar. Lo virtual también tiene que ver con la solución de un problema, es lo que le falta a la persona. Cuando más virtualizamos tenemos más posibilidades de resolver los problemas planteados en la virtualización de esa potencialidad;
d) Poner en acto esa virtualidad. Tiene que ver con “crear un acontecimiento”.

¡OJO!: Levy dice que estas cuatro “etapas” se dan juntas.

20.11.07

¡¡¡Wow!!!

Bini parece haber tomado este precepto al pie de la letra y una pista de su
pensamiento se encuentra en la afirmación que hace en el prólogo de un libro Alejandro Piscitelli, el gurú cibernético criollo:
“si bien Internet no cambia todo, sí ha cambiado muchas cosas; entre ellas, la
forma de percibirse a sí mismo dentro de una red global.



Fuente: Diario Perfíl (acá la nota completa). Levantado por ¿Icaro o Dedalo?

19.11.07

El túnel

Hay una corriente del marxismo que dice que la cultura es un espacio de lucha por la hegemonía (si no fue Gramsci, pega en el poste). ¿Qué tal este? El túnel de la estación Bernal, donde las distintas facciones o los so-called "partidos" se disputan los espacios de poder de los centros de estudiantes de la UNQui (Universidad Nacional de Quilmes).

Una universidad pequeña, sólo dos facultades (naturales/exactas y sociales), y su relativa juventud, es lo que mantiene el hall central libre de propaganda partidista, esa que invade paredes y aire de la mayoría de las universidades nacionales.

En la UNQui la política, las campañas y los intereses todavía conservan cierto grado de ingenuidad entre encomiable y molesto. Lamentablemente, el aumento de alumnos con la consiguiente suba de presupuestos logra poco a poco que se vayan filtrando las distintas partidocracia nacional y/o universitaria. La edad de la inocencia está por acabar.

No fui yo, sino Juan Bautista Alberdi el que, en "Grandes y pequeños hombres del Plata"(Editorial Punto de Encuentro, Bs. As., 2007), escribía:
Solo el que ve toda la civilización en el frac, en
la silla inglesa, en el sombrero redondo, puede tomar por barbarie la vida consumida en producir la riqueza rural que hace la
grandeza y opulencia del país.

Trabajador improductivo, como doméstico vitalicio o empleado
perpetuo a sueldo del Estado, él es el que representa la pobreza, más
vecina de la barbarie, según la ciencia de A. Smith, que el trabajo
independiente del obrero rural.

Una república que hace de las funciones públicas su oficio
predilecto de vivir, está en decadencia y marcha a su ruina.
Volviendo al túnel, la lucha política allí pasa rápidamente de las ideologías y las propuestas al insulto personal, en la siempre incesantemente sorda -a las ideas ajenas- lucha por el poder. Ni más ni menos, la odiosa verdad desnuda.