14.9.08

Paranoia vs. capitalismo autopoiético

Leo aquí que el consumo es una práctica de control y me pregunto: ¿de quién y hacia quién? Está la idea de la venta continua, la obsolencia planificada como práctica, pero más allá de eso solo veo análisis para agradar a la tribuna, con toques paranoides: le damos entidad sistémica a clusters de redes autopoiéticas. ¿Capitalismo como sistema de redes autopoiéticas? You betcha! ¿Caótico?
A veces se acerca tanto...:)

Sacar la paranoia de los análisis es como quitar la paja del trigo.

Tres videos:





7.9.08

Software social, una idea no tan nueva (a partir de los 90 y hasta hoy), 2º parte

A partir de los 90...

El término "Groupware" perdió su significado cuando fue cooptado por la industria. Aquellas personas que utilizaban las antiguas redes AMIX/Xanadu le fueron tomando un odio creciente a la palabrita, mitad por ser antigramatical, mitad por sus connotaciones comerciales que la alejaban de la ética hacker que la vio nacer. Sin embargo, el reemplazo no llego hasta finales del 2002 con Clay Shirky. Por supuesto, el reemplazante era "software social". Si hacemos una arqueología del concepto, tenemos que retrotraernos tanto como hasta 1987, cuando la menciono K. Eric Drexler, fundador del Foresight Institute y creador del término "nanotecnología". Fue en su publicación de su Publicación Hipertextual y la Evolución del Conocimiento (Hypertext Publishing and the Evolution of Knowledge). El mismo Drexler explico que lo utilizo porque esta interesado en la comunicación y la colaboración en todas las escalas y que ve a las publicación vía WWW como formas de software social.

De cualquier manera, el concepto no prendió. Fue mencionado un par de veces sin mayores consecuencias. Incluso cuando se invento el Wiki, en 1995, no se lo llamo software social durante varios años. Como mencionaba anteriormente, fue a partir de los esfuerzos de Clay Shirky que se comenzó a utilizarlo, como reemplazante de todos la terminología utilizada anteriormente y en un intento de agrupar todo los usos de softwares que propiciaba la interacción entre grupos, incluso si la interacción fuera offline. Además, explica Shirky, es una forma de recuperar lo "social" de los intercambios, para que no sean considerados exclusivamente como una cuestión estrictamente tecnológica (iba a escribir "cibernética" pero me suena a redes y por tanto sociales, así que no, porque quería decir todo lo contrario).

Una definición temprana de software social por Shirky fue:

1. El software social trata tríadas de personas de manera diferentes que a pares (de personas).
2. El software social trata a los grupos como objetos de primera clase en un sistema determinado.

Sin embargo, recientemente Clay prefiere algo mucho más sencillo: "software que permite la interacción entre grupos."

La discusión acerca de qué es software social y qué no es larga, compleja, y a mi modo de ver, fructífera. Cuando decimos "software social" no sólo hablamos de herramientas que nos permitan interactuar con otros colectivos/individuos online, sino también el construir conocimiento. Hablo de conocimiento en sentido amplio: Taringa es constructor de conocimiento en tanto y en cuanto se que si hay algo que necesito no tengo más que acudir al colectivo para obtenerlo. Es un conocimiento pragmático y bastante instumental, pero lo es. Los blogs también construyen conocimiento colectivo, no sólo a través de los comentarios sino, y más que nada, con los trackbacks. Ya con Facebook o Fotolog ya no estoy tan seguro: hay grupos intra-Facebook que de seguro si. Pero esa es otra cuestión.

... y hasta hoy

Hoy se habla de Facebook, Fotolog, Blogger y un sinnúmero de etcéteras como si fueran la frutilla de la torta. Y, si bien nos traen nuevas funcionalidades, tuvimos una prehistoria que se pareció mucho a ésta. En primer lugar habría que mencionar las páginas que permitían tener la página propia: Angelfire, Tripod y Geocities. Esta última fue adquirida por Yahoo en enero de 1999 por 3.000 millones de doláres, mientras que a los 1.300 que Google pagó por Youtube, pinchamiento de la burbuja puntocom mediante. Tripod y Angelfire fueron absorbidas por Lycos en el 98, entonces en plena guerra con Yahoo por la hegemonía mundial, de forma similar a como hoy Yahoo pelea con Google, y utilizando armas similares.

Lo gracioso es que estos servicios existen hasta hoy, junto con el "cuco" del marketing: el chat. Los motivos: son difíciles de rentabilizar porque no han avanzado mucho desde el punto de vista tecnológico, "sus conversaciones no quedan registradas y, por tanto, no se pueden enlazar ni ser consultados en los buscadores."

En fin, el software social existió desde los inicios de la Red, solo que ahora se ha vuelto una tecnología inclusiva gracias a desarrollos que apuntan a convertirlos en user friendly. Me arriesgaré a decir que los cambios fueron, en su gran mayoría, cosméticos; cambio la forma, ya que no el contenido.

(Fuentes:
http://www.lifewithalacrity.com/2004/10/tracing_the_evo.html, http://www.planetamedia.com/2007/01/los-orgenes-de-la-web-20-o-nada-nuevo.html)


Ver entradas en el Tumblr de Desovillando referentes al tema:

23.8.08

De lo social a lo colectivo

"La Cultura se ha convertido en un sistema de defensa diseñado para salvaguardar al hombre de la técnica. Este es el resultado de asumir que los objetos técnicos no son parte de la realidad humana. (...) la Cultura no toma en consideración que, de hecho, en la realidad 'técnica' hay realidad 'humana', y que, para desarrollar completamente su rol, la Cultura debe reconciliarse con las entidades técnicas como parte de su cuerpo de conocimientos y valores. El reconocimiento de los modos de existencia de los objetos técnicos debe ser el resultado de la consideración filosófica; lo que la filosofía tiene que lograr en este respecto es análogo a lo que la´abolición de la esclavitud logró en tanto afirmación del valor del ser humano como individuo." (Trad. libre de la cita que se hace del libro de Gilbert Simondon "El modo de existencia de los objetos técnicos". en el blog The Accursed Share. Traducción de otra traducción nunca publicada y desempolvada de la biblioteca de una universidad norteamericana. Traduttore, tradittore).

"El hombre que quiere dominar a sus semejantes suscita la máquina androide. Abdica entonces frente a ella y le delega su humanidad. Busca construir la máquina de pensar, soñando con poder construir la máquina de querer, la máquina de vivir, para quedarse detrás de ella sin angustia, libre de todo peligro, exento de todo sentimiento de debilidad, y triunfante de modo mediato por lo que ha inventado. [...] Para volver a dar a la cultura el carácter verdaderamente general que ha perdido, es preciso poder volver a introducir en ella la conciencia de la naturaleza de las máquinas, de sus relaciones mutuas, y de sus relaciones con el hombre, y de los valores implicados en estas relaciones." (De la Introducción a El modo de existencia de los objetos técnicos, Prometeo, 2007. Trad. De Margarita Martínez y Pablo Rodríguez).

"El libro' El modo de existencia de los objetos técnicos' (...) no sólo es parte de una tesis de doctorado, sino que apunta a su época, denunciando la filosofía de la técnica moderna como inútilmente tecnofóbica. Hay que derribar los mitos acerca del reinado de la técnica porque no se reconoce la realidad humana detrás de las máquinas. El clima intelectual propiciado, por ejemplo, por posturas como las de Martin Heidegger en 'La pregunta por la técnica' o por la Escuela de Frankfurt, se parece, en opinión de Simondon, a la actitud insólita de Descartes que separa al animal del hombre." (Publicado en Revista Ñ el sábado 16/08/2008 por Pablo Rodríguez).

Citas, traducciones y contrastes. Todo esta lectura suscito algunas preguntas acerca de la utilización que hacemos de las tecnologías a nuestro alcance. Y en las discusiones que se generan a partir y alrededor de ellas.
En los blogs (en algunos) se generan textos de enorme vuelo teórico, apuntalados por imágenes, videos, audios y todo eso que coloca a los hipertextos en un estadio distinto (ni mejor ni peor) al de los libros. Pero, en general, la discusión no cobra vida. Es un dialogo de sordos entre el autor (y en ocasiones ni eso) y los comentaristas. Donde si había más discusiones (todavía la hay, por supuesto, pero el uso del pasado no es inocente) era en los foros de Usenet, hoy por hoy en los archivos de Google. De hecho, de esa manera comenzó todo este asunto: con un tablero de anuncios (así se los conocía entonces) sobre ciencia ficción. Tiene sentido: un hobby habitual para los estudiantes de lo relacionado a la cibernética. De hecho, allá por 1996 me hice adicto a uno de estos, sin saber bien que era (tenía 16 años). Eran reseñas de la serie de TV "Star Trek: Deep Space Nine" publicadas por el entonces estudiante, luego profesor de biología (si la memoria no me falla), graduado de la universidad de Caltech. Datos que a nadie le interesa excepto a mi. Volviendo: se generaban, allí, jugosas discusiones sobre las cuestiones planteadas, pero este fanatismo nunca llego al acervo popular masivo. Hubo muchos intentos de construir conocimiento colectivo, y algunas dieron sus frutos (pienso en el wiki de Lawrence Lessig). Pero no hay un salto real, más allá de la Wikipedia, los desarrollos del soft libre, y todas esas cuestiones relacionadas, de alguna manera a la red de redes. En los blogs no hay verdadera discusión. Y en los foros hay demasiada... mucho ruido y pocas nueces.

El lector, a esta altura, se estará preguntando que tienen que ver las citas del comienzo y este ditirambo de opiniones acerca de la creación colectiva (o falta de). Antes de ir hacia allí quisiera hacer una aclaración: es evidente que la creación colectiva existe. Pero a nivel práctico. El software libre es técnica aplicada; las entradas de la Wikipedia también, porque no van mucho más allá de la mención de una serie de datos.

Todavía, en cuanto a la tecnología se refiere, no hemos pegado el salto de lo social a lo colectivo. Seguimos pensando que, porque estamos en el mismo lugar, estamos juntos. Esto no es así. La tecnofobia de parte de una gran cantidad de pensadores es, fundamentalmente, miedo. El miedo a cambiar el individualismo que ha sido la base de la sociedad desde la Revolución Francesa/Industrial. Para Descartes el sujeto "se ha replegado sobre sí mismo en el centro del cogito, y ha cortado toda relación con el mundo "exterior," a través de los sentidos. El mundo es lo "extenso", lo que se presenta ante este sujeto como lo otro, como lo objetivado, como un lugar desconocido, que en todo caso a la ciencia, le corresponderá indagar." Lo desconocido asusta, y el cambio de paradigma lo es. Tenemos que pasar de los lazos débiles a construir otro tipo de relaciones que contribuyan al desarrollo teórico de la humanidad. Es a partir de accionar y no de reaccionar que podremos contribuir al diseño de nuestros futuros. La tecnología ya está. Es la técnica (el uso que hacemos de ella, los métodos que utilizamos) la que tenemos que procurar cambiar.

Las maquinas fuerzan nuestros comportamientos. Al decir esto no estoy olvidando de las condiciones materiales en que fueron construidas/creadas/inventadas nuestras tecnologías. Pero ese análisis no excluye a la materialidad de lo que ya tenemos. Aquí están. Nos afectan. La única manera en las que nuestras prácticas colectivas dejen la red y se distribuyan al resto de la población es a través de su objetivación. Tenemos que ser capaces de señalarlas para así replicarlas. No podemos seguir negando el poder de los objetos, la retícula que constituyen juntos con los sujetos.

Cuasi-objetos y cuasi-sujetos. Bruno Latour, uno de los divulgadores más vocales y eficaces de la TAR (Teoría del Actor-Red). Así lo explica el investigador Adolfo Estalella: "La Teoría del Actor-Red (TAR) (Latour, 1991; 1988). Una línea en la subdisciplina de los llamados estudios de Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS) que plantea que lo social se construye mediante lo tecnológico, a través de asociaciones híbridas que mezclan elementos heterogéneos: humanos con máquinas, instituciones, etc. Los fenómenos resultan del mantenimiento de esas asociaciones que desde la TAR deben de ser estudiadas de forma simétrica porque las categorías de lo social y lo tecnológico, la distinción entre humanos y máquinas deja de tener sentido."

Un poco más TAR: Parte del enfoque construccionista, pero menos radical en cuanto le da mayor cabida a la dimensión material de la tecnología, al incluir la interacción entre actores humanos y no humanos
- El actor-red se distingue del actor tradicional de la sociología, cuya categoría excluye generalmente cualquier componente no humano
- No se reduce ni a un simple actor ni a una red. Está compuesto, al igual que las redes de series de elementos heterogéneos, animados o inanimados, que han sido ligados mutuamente durante un cierto periodo de tiempo
- Un actor-red es, simultáneamente, un actor cuya actividad consiste en entrelazar elementos heterogéneos y una red que es capaz de redefinir y transformar aquello de lo que está hecha
- Los mecanismos de simplificación y yuxtaposición, explican la dinámica interna de los actores-redes
- La relación entre ciencias sociales (sociología) y tecnología es explicada por este modelo a partir de la siguiente afirmación de Michel Callon (1998a: 163): Transformar la sociología académica en una sociología capaz de seguir a la tecnología a lo largo de su elaboración significa reconocer que el objeto de estudio apropiado no es ni la sociedad misma ni las así llamadas relaciones sociales, sino los actores-red que dan lugar, simultáneamente, a la sociedad y a la tecnología”.

Lo que le falta a la Teoría del Actor-Red es restituir, al final de su camino, el lugar que tiene la totalidad. Aunque hay que ser extremadamente cuidadosos con las palabras, resulta evidente -al menos para mi- que cuando se juntan todos los actores (sean objetos o sujetos), en las tramas ramificadas de sus interacciones existe una totalidad. O mejor dicho, varias, que tienen efectos visibles sobre la 'realidad', o sea, sobre esas relaciones. Por ejemplo: los blogs se pueden ver como una totalidad en la que tenemos, entre otras, cuestiones de tipo material (lugar para publicar, posibilidades e imposibilidades de hacer tal o cual cosa -colocar fotos, audios, videos-), de tipo humano (quién, cuándo, por qué) y de su reticulado (disponibilidad de tiempo y dinero, lo que nos lleva a 'clase social'. El punto es que ésta totalidad tiene un efecto sobre aquel que publica. Y eso es innegable.
En fin: tenemos que hacer visible eso que no queremos ver para no cambiar. Ya paso el tiempo de escudarse en excusas como la propiedad de los medios de producción. Es hora de menos cháchara y más práctica. Práctica teórica. Whatever this means...

21.8.08

Infósfera


Presentación sobre el texto de Berardi, Franco Bifo “Trabajo cognitivo y capital recombinante”, “Alice y Lenin”, “Infosfera y mente social”. Patologías e imaginarios em el semiocapitalismo. Buenos Aires, Tinta Limon 2007.

14.8.08

Un paso adelante y dos para atrás

Rafael Cippolini escribió sobre los tecnófobos y sus relaciones con la tecnología. Rescaté estas dos frases de un posteo bien interesante.

Refiriéndose a los tecnófobos y la tecnología: "Por supuesto, hablamos de tecnología y no de técnica. La técnica es tekné, habilidad, pericia y arte: el yoga tiene sus técnicas, como el autocontrol. La tecnología implica invariablemente una instancia industrial. Aunque sea una industria de garaje."

En realidad los tecnófobos no están contra la tecnología: simplemente siguen eligiendo la tecnología de una época anterior."

11.8.08

To blog or not to...

Por motivos laborales estuve utilizando alternativamente Wordpress y Blogger y sobre eso quiero hablar. Como comentario lateral, hay que señalar que en estos últimos meses hubo un romance entre la cremè de la cremè de la Red y este motor de publicación en plena expansión. Todos los conocen, todos hablan de él pero no todos (de hecho, demasiados pocos para el hype mediático generado) pegan el salto. Y todos, pero todos, alaban las grandes posibilidades que ofrece... pero que sin embargo no termino de cazar.

Primero lo bueno: Ofrece grandes posibilidades con respecto a los archivos de sonidos, ya que con un simple "[audio= (link)]", donde link se reemplaza con la ubicación del archivo de audio en algún servidor externo (uso podomatic). En Blogger para hacer algo así hay que utilizar un reproductor externo (como boomp3). También se hace simple la inclusión de álbumes de Flickr, nubes de tags (el motor de búsqueda te da el propio), y widgets autorizados.


He aquí el primer problema: no podemos incluir cualquier widget que se nos ocurra. Si no está en la lista de los que si se pueden estás listo. Esto afecta, en mi caso al menos, a aquellos que te permiten reproducir listas de canciones (como singingbox o lastfm -el Wordpress te da la posiblidad del utilizar el Odeo, pero a mi no me ha funcionado del todo bien) o radios online, así como contadores especiales (el Wordpress, sin embargo, te da el propio, pero no con estadísticas pormenorizadas -que nunca nos deja del todo seguros... son como el INDEC), o mapas geográficos que dan cuenta de la ubicación de los ingresantes al sitio. Según dice Wordpress es para asegurar el correcto funcionamiento y la seguridad de todos los blogs. Y puede haber una cuota de verdad en esto: en Blogger el tema de la seguridad en referencia a los spam se ha vuelto un dolor de cabeza (de hecho, hace unos días se cayeron una gran cantidad de blogs del motor de Google porque hubo un error en los robots de detección de spam).

Y mejor que ni se te ocurra tratar de cambiar colores de la página. En Wordpress es complicado pero no imposible, pero tenés que saber CSS y, peor aun, comprar el paquete que te permite cambiar el CSS (Custom CSS). Blogger te permite cambiar todos los colores que te parezca, aunque si son muy extravagantes los códigos los tenes que buscar por otro lado en la Red. Solo tenes que entrar en la solapa "Diseño" y luego en la opción "Fuentes y colores". Y si no logras lo que queres vas a "Edición de HTML" y lo haces ahí. Lo que es más: no tenés que saber programación CSS porque siempre hay alguien antes que lo hizo por vos y se tomo el trabajo de contarte como lo hizo en su blog. Es cuestión de googlear un poco.

Pero,claro, más allá de cual de los motores blogueadores es mejor y cual peor, el tema es que hablar de Wordpress se ha convertido en cool.... y es poético: lo creo un niño de menos de 20 años que de la noche a la mañana se convirtio en millonario. Y funciona. Y está bueno. Pero eso sí: hay que tener en cuenta que es lo que estamos buscando, que necesitamos para nuestro blog y luego decidir que motor de búsqueda vamos a utilizar: si queremos tener más control sobre el resultado final nos va a servir mejor MT o Wordpress, pero necesitamos tener server propio y muchos conocimientos de programación. Si no tenemos todo esto: Blogger.

Powered By Blogger