12.5.08

Nuevos viejos medios

Leo la nota que Miguel Bonasso publica en Crítica de la Argentina el último domingo acerca del debate por la nueva Ley de Radiodifusión (ahora Medios Audioosivuales) y encuentro algunos síntomas de anteojeras ideológicas o, como minímo, falta de visión de alcance.

Habla de la imposibilidad de alcanzar la publicación por parte de los particulares que no tengan un capital importante detrás, lo cual es cierto en los medios tradicionales como la TV y los diarios. Pero se olvida, en primer lugar, de un fenómenos hoy cercano a lo marginal pero no por ello menos importante, como lo es el de las radios comunitarias, o zonales, que permiten acceder a la grilla de programación de dicha emisora por un coste minúsculo. Pero olvidemonos de este fenómeno que no todos conocen.

¿Y los blogs? ¿Qué le impide a un Juan Nadie cualquiera publicar en la Web? Sí, ya se: la analfabetitud digítal. Pero, ¿qué es más fácil, conseguir la plata para publicar un diario o aprender a publicar en un blog? Por supuesto que el alcance es mucho menor, pero las posibilidades, en teoría al menso, son ilimitadas. Texto, video, audio, presentaciones... ¿qué más se le puede pedir a un medio, digítal o impreso? Que Bonasso no haya pensado en esto puede significar que 1) no conoce lo suficiente sobre la Web, 2) que no le parece relevante para producir cambios en la comunicación y, más importante, en la sociedad, 3) que si las conoce y por razones de necesidad periodística no las incluyo, o sea, que no para armar su argumentación estas posibilidades eran peligrosas.

Y después señala, horrorizado, que sólo el 25% de los ciudadanos porteños se informa a través de diarios y revistas y el resto lo hace vía medios electrónicos, especialmente la TV y la radio. Me pregunto: ¿cuál es el problema? Veo como él, que no somos ya esa otrora potencia intelectual del habla castellana, y me provoca pena. También quisiera que la gente lea más. Pero mis sentimientos y gustos no están en disucusión sino la pluralidad de los medios de comunicación. El problema, claro está, no es que no lean diarios y revistas sino que consuman ESTA televisión y ESTA radio. Obvio, también los medios impresos entran en la categoría despectiva ESTA. No es tan importante los medios que consumen sino el contenido que estos proveén. La lectura no es buena por una cuestión de orgullo dentro del concierto latinoamericano de conciencias sino porque desarrolla la capacidad crítica. Pero no de los diarios y revistas que pululan por ahí. Aunque si los contenidos de los medios electrónicos fueran de mayor cálidad esto redundaria solo en mejoras para la democracia que pugnamos por conseguir realmente.

La esperanza reside en la siempre en crecimiento World Wide Web: aquí, en las batallas que pugnamos todos los días por convertir el contenido en algo público, algo a lo que todos puedan acceder pagando el menor impuesto al tránsito posible por las autopistas de la información. Aqué es donde libraremos la batalla, una de las tantas en una guerra que no estoy seguro que alguna vez acabe, por el cambio de paradigmas, por pasar del régimen de la propiedad a la panacea (ni tanto tampoco... mis dedos se dejan llevar por el optimismo exagerado a veces) de la colaboración.

2 comentarios:

Horace dijo...

Qué temita, amigo.
Creo que Bonasso interviene en el debate acerca de los medios "masivos" de comunucación. Dudo de que estos medios puedan ser tildados de "viejos". Las lógicas son menos claras de lo que parecen. Clarin posee blogs donde la gente puede "opinar" y subir fotos. Los blogs son un formato nómade que sirve para todos los actores. Pero justamente Internet no nace de un repollo, se va reconfigurando a través de una elaboración constante del sentido y significado del medio cuyo peso se plantea no primordialmente en el espacio virtual sino afuera. Y afuera, Clarin y los demas medios "tradicionales" juegan su carta con ventaja porque tienen peso para aplicarla.
Por esto, la elaboración de una ley que democratice la estructura de estos medios es primordial. Dudo que Internet y las redes sociales que nos entusiasman tengan serias esperanzas de un resurgir comunitario si no existe un antecedente democratizador en los medios "tradicionales". Porque justamente los medios tradicionales son los que administran la red (Telefónica, Multicanal en el país, otros medios "tradicionales" en otros países).

Sebas dijo...

Yo estoy de acuerdo con lo que decis, lo que me preocupa es el olvido, el obviar la mención. Aunque sea por desconocimiento, es alarmante. Los medios, como decís, son hibridos que chupan de todos lados. Hay que tratar de aprovechar sus ventajas.